18 Comments

  1. Verónica

    A veces cuando te leo, siento que llevamos vidas paralelas. Te lo prometo, jajajaja!!!
    No enserio, no es que sea tooodo igual, pero me identifico con gran parte de lo que dices.
    Nos exigimos muuuuucho, y todo es por culpa de esta obsesión de competir, competir y competir que nos meten en vena desde que vamos a la escuela infantil. Y después de reventar tras estar agotada de querer ser perfecta te das cuenta que ni tú misma te crees que puedas dejar de “intertar serlo” es como si tiraran de ti dos cuerdas opuestas. Lo peor es que ves que todo el mundo a tu alrededor adora este sistema de campeones y vencidos y eso ya si que te deprime del todo.
    Jooeer, si que me he quedado a gusto. Espero encontrar el equilibrio y que la maternidad, que tanto ansiaba, no acabe conmigo.
    La verdad es que al escucharte siempre me recolocas mentalmente y es una ayuda ver como te lo tomas, ver como acabas viendo el lado positivo a todo, así que gracias.

    • Jo gracias! Es que intentar luchar contra lo que hemos recibido y a la vez encajar y querer que tus hijas tengan la mejor madre del mundo, hacer tu trabajo como la mejor, tener a la pareja sana y la casa maravillosa y la vida de color de rosa es imposible. Hay días en que todo cuadra, pero hay otros que no y hay que saber encajarlos igual 🙂 Me alegro de poner una sonrisa o un relax en tu vida 🙂

  2. Pues aprovecha, porque es mejor sobrevivir!!!!! Yo hoy he llegado del cole con los enanos, y como yo no había comido ni ellos merendando, nos hemos montado una comida-merienda-cena que ha sido un gusto!!!!! Hemos cuarteado, para que t voy a engañar, pero ha sido genial y todos contentos!!!!!
    Ánimo!!!! 🙂

  3. Es tan perfecto ser imperfecta…y poder reírte de ti misma y recordar estos niveles de estrés con humor. Ánimo Mady. You will survive y además dejarás la huella de la felicidad y el querer hacer bien las cosas en tu familia.

  4. Mama piofaurio

    Pues yo me apunto a tu nueva filosofía. El otro día me sorprendí agobiada porque el moño que llevaba mi hija vestida de Blancanieves no era tan chulo y perfecto como el de otras niñas. Luego paré, pensé y me regañe a mí misma. Mi niña era la Blancanieves más preciosa con sus rizos locos. Basta ya de agobiarnos a nosotras mismas!!

  5. Ains, que podría haberlo escrito yo, todo esto. Sabes lo que he hecho yo hoy a las 20:30 h.? Ponerme unos tapones en los oídos. Por supuesto seguía oyendo llorar a Nora, pero al menos más amortiguada. Y cuando llevas unas 30 o 40 rabietas/berrinches por cosas absurdas o imposibles de llevar a cabo, cuando la complaces y automáticamente empieza a berrear de nuevo porque no lo has hecho exactamente en la posición que ella quería (por poner un ejemplo)… en esos momentos sólo te queda llorar o ponerte tapones! 😀

    Súmale un niño de 4 años que te sigue reclamando cada segundo y que tiene también buenos pulmones y mucha mala leche, súmale efectivamente diferencias de pareja (por el estrés y el cansancio y el nulo tiempo para nosotros, ya sea juntos o por separado…)… Súmale lo que quieras. Es el caos.

    Y eso que yo de perfeccionista tengo poco… Pero sí, aprendes a tragar y a ceder más de lo que pensabas que harías nunca. Porque si no es la muerte.

    Mucho ánimo linda!!! Nosotras podemos, jajaja!! Besos!

    Por cierto, a Nora le has dado a elegir entre todo tu armario?? Es que en el mío no se ve lo que hay, yo lo sé porque conozco mi ropa pero a Leo tendría que sacársela toda y extenderla en la cama o algo así…

    • Jajajaj, tal cual. Pues es que tengo los vestidos en su armario y el resto en el mío, cuando empecé a curar en verano, como era de comercial tuve que renovar armario y lo hice con cabeza. Saqué mucha cacuela que hacía tiempo no me ponía, de tal manera que casi todo son básicos y cosas que me gustan. Lo dejé muy vacío. Todas las camisas en un lado, camisetas sueltas por otro y chaquetas, americanas y tal por otro. Y en la parte de abajo, extraíble, los pantalones y las faldas. Todo lo que no me queda bien lo quité. Entonces se ve, cuando abres el armario se ve casi todo a primera vista. Eso no quita para que tenga una esquina agujero negro donde meto cosas que hasta seis meses después no sé qué son. Y la ropa de verano en cajas, para que no haya mogollón. Y es que Nora se conoce mi armario, le encanta estar conmigo cuando me visto, así que yo creo que se lo sabe, jajajaja. Está siendo una experiencia genial 🙂
      Un besote y ánimo!

  6. ¿Sabes que me he sentido super identificada con todo lo que cuentas? Y eso que yo sólo tengo un bichito en casa, de momento. Pero también soy muy perfeccionista y si veo la casa desordenada o entro en la cocina por la mañana y veo los platos de la cena en el fregadero se me hincha la vena y ya me cabreo yo sóla… es difícil ser así. Intento pasar de todo, y si hoy la casa está hecha un desastre pues ya la recogeré mañana, pero a veces me es difícil conseguir ese estado zen.
    Por cierto, Nora te ha dejado guapísima 😉

    • Gracias 🙂 Jo, es que para mi, ahora mismo (antes me daba igual), el orden es paz. Y todo el caos que supone la maternidad lo llevo mejor en un entorno equilibrado, pero por más que quito muebles y demás, es imposible tener todo al día, imposible que esté más o menos ordenado con nenes de por medio…imposible.

  7. Mis tortuguitas

    Al leerte me he visto totalmente reflejada…. la teoria me la sé…. pero ponerla en práctica es complicado… Pero la necesito!!!
    Besotes!!!

  8. Me suena tanto lo que cuentas… El niño, la casa, el trabajo, 2 cursos de formación y emprender… me quiero morir. El caso es que todo lo que tengo pendiente no me deja sentarme, relajarme y respirar, porque lo que quiero es quitarme tareas. Si no bajamos la exigencia creo que nos va a dar algo…

    Besos guapa!

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