4 Comments

  1. Pues tiene que ser un palo eso de tener que cambiar de repente tooooodos tus hábitos alimentarios. Menos mal que hoy en día hay casi de todo. Imagínate en épocas de nuestras abuelas…

    No se me ocurre ninguna creencia limitante, la verdad. Siempre he sido muy miedosa para andar sola por la calle pero, a fuerza de tener que andar siempre de noche, ya sea viniendo de trabajar o yendo, creo que me he curado un poco. A la fuerza ahorcan. Jajaja. Besotes!!!

    • Maria

      Ya me imagino, sería la leche! Pues genial! Chacras alineados! Yo tengo mucho que arreglar, pero es genial dinamitar esas cosas que te han acompañado toda la vida, en mi caso: Eres más bruta que un arao, tienes tacos de madera en vez de manos… Perlas que me guardé para mí y me descubro a día de hoy repitiéndolas cuando tropiezo, se me rompe un vaso o algo no me sale bien. Así que me queda mucho! Un besote!

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